DESCUBRIENDO UNA PASION

Mi pasión por la raza Dogo Alemán comenzó hace muchísimos años, mis padres antes de nacer yo tuvieron un macho negro y cuando por fin nos fuimos a vivir al campo, cuando yo tenía 15 años, me compraron mi primer dogo, fue un macho de color azul del afijo "Valle de San diego". Después de pasar tres maravillosos años con King no pude dejar de tener otro cuando él me abandonó. King me enseñó lo que significa la lealtad y el compañerismo, y comprendí porque esta raza era tan grande; para poder albergar el inmenso corazón que tienen.

Pero mi afición por las exposiciones y la cría no llegó hasta hace unos 3 años, cuando empecé a salir con Fernando que también tenía una hembra de dogo alemán muy bonita llamada Okinawa de Garaba. Fue cuando me ilusioné y me compré mi primera perrita con vistas a ir a exposiciones, así apareció en mi vida Xanthippe Bohemia Abrus, con la cuál sigo compartiendo mis penas y mis alegrías. Lo que más me gusta de ella es su carácter y vitalidad, además de que siempre sabe como ablandarme el corazón para salirse con la suya.

Como teníamos una afición tan bonita en común, decidimos empezar a criar, así que nos sacamos el afijo. Después de mucho pensar nos decidimos por el nombre Tierra de Pinares porque Fernando se había comprado en Valladolid un terreno con mucho pinar donde criaríamos, así que nos pareció bonito el nombre. Durante nuestra relación hicimos dos camadas (la A y la B) de las cuales estoy muy orgullosa.

Pero la vida da muchas vueltas y ocurren cosas que nosotros no podemos controlar, así que el amor desapareció y los sueños que teníamos en mente desaparecieron con ellos. En ese momento pude sentir que mi amor por esta raza era tan grande que podía superar lo ocurrido y mucho más. Así que he seguido con esto en mi ciudad natal Alicante, aunque de manera más pausada hasta que termine la carrera.

Hay personas que me han dicho que el nombre del afijo no pega con la ciudad en la que vivo, pero ese nombre me trae tantos buenos recuerdos... Además me recuerda que aunque ocurran dificultades, siempre se pueden superar y seguir haciendo lo que realmente me gusta, contra viento y marea.

Inmaculada Muñoz